Kreutzer. Biografía

Autoras de la entrada: Lina María Hernández Maya y Laura Isabel Gil Díaz

Rodolphe Kreutzer fue un violinista, compositor y pedagogo nacido en Versalles en 1766. Recibió educación musical de su padre, músico de origen polaco, y en 1778 se convirtió en alumno de Anton Stamitz (violinista y compositor, hijo de Johann Stamitz, director de la conocida orquesta de Mannheim). Este le enseñó solfeo, composición y violín. En 1780 tocó su primer concierto en el Concert Spirituel de París. Fue en estos momentos y en esta ciudad donde Kreutzer tuvo contacto con la música y la técnica de Viotti, el compositor y violinista italiano que a partir de su aparición en el Concert Spirituel en 1782, sentó las bases del concierto para violín francés y el modo de interpretación que seguirían los violinistas franceses contemporáneos.

Durante esa década, Kreutzer se mantuvo vinculado con la monarquía, siendo parte de la Capilla Real, sobre todo bajo el patronazgo de Maria Antonieta y el Conde d’Artois. En este periodo se destaca principalmente como intérprete y compositor de música de cámara. Tras la Revolución y la partida de la monarquía de Versalles en 1789, muchos de los músicos se mudaron a París, entre ellos Kreutzer, quien siguió su carrera como intérprete, compositor y profesor.

En 1790 consiguió el puesto de violín solista en el Théâtre Italien, lo que impulsó también la composición y presentación en este teatro de muchas de sus óperas. Por otro lado, el Institut National de Musique (a partir de 1795 Conservatorio de París) lo contrató como profesor de violín en 1793. Kreutzer se mantuvo vinculado a esta institución hasta 1826 como profesor y desde 1825 a 1830 como miembro del consejo administrativo.

En 1796 realizó un tour por Italia, bajo el gobierno revolucionario, para recopilar obras de los lugares conquistados por Francia. Permaneció allí aproximadamente dos años, y en 1798 estuvo en Viena, con el General Jean Baptiste Bernadotte (por ese entonces embajador). Ese mismo año regresó a París y continuó su carrera. En 1802 empezó a formar parte de la Capilla del Emperador de Napoleón, como primer violín y como solista, y como primer violín en la Opéra, cargos que ocupó hasta 1815, manteniendo de igual manera su posición como profesor en el conservatorio y como compositor de obras para violín y óperas.

En 1815, tras la caída de Napoleón y la restauración de la monarquía francesa, Kreutzer fue nombrado maître de chapelle du roi. Asimismo, en los años siguientes se va a encargar de la dirección musical en la Opéra, hasta que en 1827 su última ópera, Mathilde, fue rechazada. Desde ese momento se apartó de la esfera musical pública.

Escuela francesa de violín

Rodolphe Kreutzer, junto con Pierre Rode y Pierre Baillot, fue uno de los violinistas de la llamada Escuela francesa de violín. Se denominó así a los violinistas que crearon un estilo característico de interpretación y de composición para el violín. Tras la llegada de Giovanni Battista Viotti y el éxito que tuvo en París, los discípulos de este (Rode, Baillot y Kreutzer), compusieron siguiendo su estilo, caracterizado por “una imaginativa fusión de elementos italianos, franceses y alemanes”[1] que consiguieron una “completa regeneración del arte francés del violín”[2]. Además, al ser también violinistas virtuosos, los viajes que realizaron difundieron por Europa el nuevo estilo francés, y su relación con el Conservatorio de París les permitió crear métodos de interpretación que homogeneizaron la manera de tocar violín en Francia.

No obstante, Kreutzer realizó un número de viajes inferior al de otros virtuosos. Por otra parte, el vínculo con la Opèra lo llevó a desarrollar una pasión por la composición de obras escénicas a lo largo de su vida, destacando su figura más allá de los conciertos para violín.

Legado          

Rodolphe Kreutzer fue un músico relevante para entender el concierto para violín y la música, tanto instrumental como vocal, en los últimos años del siglo XVIII en una Francia llena de cambios políticos y sociales. Sin embargo, en la actualidad es conocido principalmente como pedagogo, por sus estudios para violín. Su figura quedó eclipsada por la de Beethoven, debido principalmente a la sonata que este le dedicó después de su posible encuentro en Viena. La figura canónica de Beethoven llevó a que se conociera el nombre de Kreutzer siempre vinculado con él, sin ser conocida su producción musical, especialmente la operística.

Bibliografía

[1] Boris Schwarz, “Beethoven and the French Violin School”, The Musical Quarterly 44, no. 4 (1958): 432.

[2] Schwarz, “Beethoven and the French Violin School”, 432.